Este sábado, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, sorprendió al admitir que el partido está abierto a que el empresario Ricardo Salinas Pliego sea su candidato presidencial en 2030, una declaración que encendió de inmediato la discusión política.Romero señaló que, si el dueño de TV Azteca decide participar y logra conectar con la ciudadanía, “no lo descartarían” como abanderado presidencial. La postura confirma que el PAN está dispuesto a considerar perfiles externos, incluso si están rodeados de controversias.La posibilidad de impulsar a Salinas Pliego no pasa desapercibida, pues el empresario acumula señalamientos por adeudos fiscales millonarios con el SAT, además de múltiples controversias en sus empresas, desde conflictos laborales hasta demandas y problemas financieros documentados en TV Azteca. A esto se suma su constante confrontación en redes sociales con periodistas, críticos y ciudadanos, un estilo que suele generar polarización.Pese a ello, el PAN parece ver en él una figura con visibilidad y capacidad económica, en un momento en el que el partido busca reposicionarse rumbo a las próximas elecciones federales.Por su parte, Salinas Pliego ha dicho en entrevistas recientes que no busca activamente ser candidato, aunque deja abierta la puerta si considera que su participación “es necesaria”. Aun así, ha reconocido que no está seguro de que existan condiciones para una candidatura ganadora.La declaración de Romero abre un nuevo escenario dentro de la oposición: el PAN dispuesto a postular a un empresario polémico, con fuerte presencia mediática, pero marcado por escándalos que podrían convertirse en una pesada carga durante una campaña presidencial.