La reforma constitucional aprobada por el Congreso de Veracruz y avalada por 122 ayuntamientos cambió algo más que un procedimiento técnico: rompió la autonomía que, al menos en papel, tenía la Fiscalía General del Estado (FGE).
Con el nuevo mecanismo de designación del titular de la Fiscalía, el blindaje que antes impedía la remoción del fiscal quedó prácticamente desactivado.
En términos claros: la gobernadora Rocío Nahle tendrá la vía legal para sustituir a la fiscal cuando decida hacerlo.
🔍 ¿Qué cambió realmente?
Antes, la FGE era un órgano constitucionalmente autónomo, con un titular que contaba con un periodo fijo y con protecciones legales para evitar que el Ejecutivo interviniera.
Eso ya no existe en la misma dimensión.
La reforma aprobada con 42 votos en el Congreso y validada por la mayoría municipal modifica los candados que hacían difícil remover al fiscal. El Decreto ahora será enviado al Ejecutivo para su promulgación en la Gaceta Oficial, último paso para su entrada en vigor.
⚠️ El mensaje político
El cambio no es menor:
la Fiscalía deja de ser un contrapeso y pasa a ser un cargo que el Ejecutivo podrá mover.
La pregunta ya no es “si” pueden cambiar a la fiscal.
La pregunta ahora es cuándo.