El negocio se volteó. El magnate que construyó un imperio cobrando “abonos chiquitos” ahora tendrá que sacar la cartera grande. Un tribunal federal determinó que inversionistas extranjeros pueden cobrarle a TV Azteca una deuda de 580 millones de dólares, un revés judicial más para Ricardo Salinas Pliego.
La decisión, emitida por el Décimo Tribunal Colegiado en Materia Civil, revoca las medidas cautelares que habían frenado el cobro del adeudo con bancos y tenedores de bonos internacionales. En pocas palabras: ya no hay amparo que valga, y los acreedores pueden venir a tocar la puerta del empresario.
Mientras en Elektra los clientes que se atrasan un día en sus pagos reciben recordatorios, llamadas y hasta visitas, el hombre detrás del grupo ahora enfrenta la versión corporativa del mismo escenario: le van a cobrar, con intereses y sin sonrisa de cajero.
En un comunicado, Grupo Salinas trató de calmar las aguas asegurando que están “dispuestos a dialogar” y que el fallo “no afecta su solidez jurídica”. Pero la presidenta Claudia Sheinbaum fue clara: “Tiene que pagar. La ley es la ley”.
Por si fuera poco, el grupo arrastra una deuda fiscal con el SAT que creció 11 mil millones de pesos en el último año, con más de 30 juicios abiertos. Vaya que los cobradores le están llegando por todos lados.
Lo que antes fue el lema “¡Abonos chiquitos, sueños grandotes!” parece haberse transformado en “Deudas grandotas, explicaciones chiquitas”.