Sefiplan ahora podrá analizar, recabar y procesar información patrimonial, económica y fiscal de personas y empresas veracruzanas.
Con un decreto publicado en la Gaceta Oficial del Estado, la gobernadora del estado, Rocío Nahle García creó la Unidad de Inteligencia Patrimonial, Económica y Fiscal, un nuevo órgano adscrito a la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) que, de acuerdo con el documento, tendrá la capacidad de solicitar, recibir, analizar y procesar información económica, patrimonial y fiscal de cualquier persona física o moral en Veracruz.Según el decreto, esta unidad “generará productos de inteligencia” que serán enviados a la Procuraduría Fiscal del Estado cuando existan indicios de delitos como evasión fiscal o lavado de dinero.En palabras simples: será un sistema de vigilancia y monitoreo financiero bajo control directo del Ejecutivo estatal.⚠️ Un nuevo aparato de vigilancia bajo control políticoLa medida ha despertado preocupación entre observadores y analistas, pues la creación de esta unidad coincide con la disolución de la anterior Unidad de Investigación de Delitos Fiscales —establecida apenas en abril de este mismo año—, la cual contaba con facultades más limitadas y bajo supervisión judicial.Ahora, el nuevo organismo dependerá completamente de Sefiplan, sin un marco de autonomía ni vigilancia ciudadana o judicial clara, lo que abre la puerta a un uso político, selectivo o intimidatorio de la información económica y patrimonial de ciudadanos, empresas o adversarios del régimen.Especialistas en derecho fiscal señalan que este tipo de unidades deben tener controles estrictos de transparencia, protocolos de protección de datos y mecanismos de rendición de cuentas; de lo contrario, pueden convertirse en una herramienta de persecución o espionaje político disfrazado de combate a la corrupción.💼 Poder sin contrapesosEl decreto otorga a la Unidad la facultad de “recabar, obtener y consolidar información de cualquier dependencia o entidad pública”, lo que significa que podrá cruzar bases de datos de diversas áreas del gobierno, incluyendo registros fiscales, patrimoniales y hasta de contrataciones.Esto implica un poder técnico enorme: podrá saber quién compra, quién vende, quién declara y quién no.Sin embargo, no hay mención de controles externos, auditorías independientes o un comité ciudadano que supervise su operación. Tampoco se detalla cómo se protegerán los datos personales o qué límites tendrá el acceso a la información privada.En un contexto donde Veracruz ha sido señalado por organismos nacionales y federales por manejos opacos de recursos públicos, la creación de una unidad con semejante capacidad de acceso y análisis genera más dudas que certezas.🔍 Entre la inteligencia fiscal y la tentación del controlEl discurso oficial habla de “eficiencia recaudatoria” y “combate a la evasión fiscal”, pero la experiencia en otros estados muestra que estas unidades, si no se regulan adecuadamente, terminan usándose para vigilar, intimidar o castigar a quienes critican al poder.La pregunta que flota es inevitable:👉 ¿Será realmente un instrumento técnico contra el fraude o una herramienta política para controlar opositores, empresarios y medios críticos?Porque una “unidad de inteligencia” sin controles ni contrapesos puede ser todo… menos inteligencia.