Mientras miles de mexicanos madrugan, cumplen jornadas completas y apenas alcanzan para sobrevivir, el diputado Cuauhtémoc Blanco decidió que sus horas laborales eran el momento perfecto para jugar pádel.
En redes sociales circula un video donde se ve y se escucha jugar al exfutbolista mientras participaba de manera remota en una votación de la Cámara de Diputados. Sí, en horario laboral.
Durante la sesión, al ser cuestionado por su voto, Blanco simplemente pidió que le “marcaran asistencia”, demostrando que su interés por los asuntos públicos llega justo hasta donde no interfiere con su partido… pero el deportivo.
💰 Lo indignante es que un diputado federal cobra más de 90 mil pesos mensuales netos, sin contar viáticos, asesores ni otros “beneficios”. Todo pagado con dinero público, mientras el país enfrenta pobreza, desempleo y recortes en sectores esenciales.
Y mientras millones se esfuerzan por ganar cada peso, a Cuauhtémoc se le hace fácil cobrar su sueldo desde la cancha, con raqueta en mano y conciencia ausente. Lo más triste: sus compañeros lo toman con humor, como si no fuera una burla para la gente que sí trabaja.
🏛️ La política mexicana sigue dando pena ajena: representantes que legislan por compromiso, que confunden el servicio público con un deporte recreativo, y que creen que rendir cuentas es opcional.