En un tono molesto, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, respondió a los ciudadanos que piden la revocación de mandato desde la Plaza Lerdo, asegurando que “ahí están bien, que se entretengan”.Con gesto serio, Nahle lanzó un mensaje que ya genera polémica:“Al pueblo, junto con su gobernante, se le respeta. No voy a dar contentillo a carroñeros que se aprovechan de situaciones como las inundaciones para pedir esto.”El comentario fue interpretado como un golpe directo contra los grupos ciudadanos que, en medio de la tragedia por las lluvias e inundaciones, exigen cuentas a su administración.Lejos de calmar las aguas, sus palabras avivaron el fuego político.En lugar de tender puentes con la población inconforme, la gobernadora pareció cerrar filas… y cerrar oídos.La Plaza Lerdo, una vez más, se convierte en el termómetro político del descontento veracruzano.