Tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, pidió que no se hiciera “politiquería” con el caso.“Poco abonan los que utilizan estos dolorosos hechos para hacer politiquería. Hoy debe unirnos la búsqueda de la verdad y la justicia”, escribió en sus redes sociales.Sin embargo, el término vuelve a repetirse como un reflejo automático en Morena cada vez que hay señalamientos o escándalos que tocan al partido.Cuando se cuestionó a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente, por sus viajes y lujos en Japón, se habló también de “politiquería”. Lo mismo ocurrió con Gerardo Fernández Noroña tras los gastos de sus giras.La estrategia parece clara: usar la palabra para cerrar el debate y evadir responsabilidades.Mientras tanto, los hechos siguen acumulándose sin autocrítica ni respuestas concretas.